Vistas: 0 Autor: Editor del sitio Hora de publicación: 2019-07-05 Origen: Sitio
El actuador es una parte indispensable e importante del sistema de control automático. Su función es aceptar la señal de control enviada por el controlador y cambiar el tamaño del medio controlado, de modo que la variable controlada pueda mantenerse en el valor requerido o dentro de un rango determinado. Los actuadores se pueden dividir en tres categorías: neumáticos, hidráulicos y eléctricos según sus formas de energía. El actuador neumático utiliza aire comprimido como fuente de energía. Sus características son estructura simple, operación confiable, estabilidad, gran empuje de salida, mantenimiento conveniente, a prueba de fuego y explosión y precio bajo.
Por lo tanto, se utiliza ampliamente en procesos químicos, de fabricación de papel, de refinación de petróleo y otros procesos de producción. Se puede combinar fácilmente con instrumentos pasivos. Los actuadores neumáticos se pueden utilizar incluso cuando se utilizan instrumentos eléctricos o control por computadora, siempre que la señal eléctrica se convierta a la señal de presión estándar de 20-100 kPa a través de un convertidor electroneumático o un posicionador de válvula electroneumático. El actuador eléctrico tiene las ventajas de un cómodo acceso a la energía y una rápida transmisión de señales, pero su estructura es compleja y su rendimiento a prueba de explosiones es deficiente. El actuador hidráulico básicamente no se utiliza en procesos químicos y de refinación de petróleo. Su característica es que el empuje de salida es muy grande.